Ok, soli tiene compañerito nuevo. Ok, está re bueno. Y sí, también tira onda.
Todo muy lindo, todo muy motivador. Como corresponde a toda mujer entusiasmada, cumplí con los rituales de rigor, a saber:
- Visita al shopping para renovar el guardarropas (solo ropa de trabajo, eh? estuve moderada);
- Renovación del calzado (sinnnnnnnnn taccooooossssss);
- Paso obligado por la peluquería.
Hasta ahí, todo divino. Pero... (en mi vida siempre, pero siempre hay un pero), yo no contaba con que me podía pasar lo que me pasó. Pero pasó, a la mierda que pasó.
Resumo. 6.30 am de hoy suena mi reloj. A causa del compañerito (y las compras compulsivas) me despierto de muy buen humor. Con la cara ardiéndome, pero de buen humor. Con la cara picándome, pero de buen humor.
El drama se desató cuando intenté abrir un ojo y no pude. Traté y traté, pero no pude... ouch!
Resulta, Sras. y Sres. que me desperté con una terrible reacción alergica, toda deforme y colorada y para colmo, con cosas impostergables en el trabajo que me prohibían ausentarme.
Como medida desesperada llamé al médico quién , sadicamente, me puso un inyección que contenía benadryl mezcladito con alguna otra porquería. Para qué! Mi traste quedó dolorido y amoratado, y mi cara colorada...
En fin, la hinchazón comenzó a bajar, lo "colorado" a desaparecer, y soli tuvo que venir a trabajar...
Resultado:soli está trabajando, la cara sigue hinchada (aunque más presentable) y el buen humor desapareció.
En fin, está claro que el glamour no es lo mío, no?